Sobre la legitimidad de Lolita Ayala

Posted on julio 22, 2009

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Y de Adela Micha, también.

Dentro de mi ingenuo esquema mental, tenía la idea de que el trabajo de un conductor de programas noticiosos dependía de la legitimidad con la que contara. Si uno vive de lo que dice, me parecía lógico pensar que entonces ese aquél tiene que cuidar lo que dice y cómo lo dice para que los demás le sigan creyendo.

Pero luego sale Lolita Ayala -dóñahorarioestelardelasnoticiasdemediatarde- y se pone a divagar sin razón aparente sobre los hongos en las patas o los granos en la cara o la inflamación muscular o lo que sea, cerrando su intervención con un sospechosamente inocente “Hay ciertos activos químicos que solucionan fácilmente este problema” (léase con voz de Lolita Ayala). Inmediatamente después y de manera casual no premeditada, aparece un comercial de esos de productos milagrosos que anuncia la solución perfecta para todos los problemas de los que la buena (que no buenísima) Lolita nos advirtió.

Y entonces hasta yo pienso: “Claaaaro, si Lolita habla sobre esto en su noticiero (porque el discurso que se echa parece ser parte de su noticiero) quiere decir que algo de verdad tendrá, como el resto de las noticias que nos cuenta”.

Pero resulta que Lolita no es suficiente magia como para permitir que los geles inocuos de Genoma-Lab curen el cáncer terminal.

¿Cómo carajos se atreven a poner su prestigio de comunicadores anunciando cosas que obviamente no sirven? ¿Por qué nadie les mienta la madre?

¿Quién le va a creer a Adela Micha que Cicatricure quita las arrugas cuando su cara parece una sábana revolcada?

Después de verlas a ambas dos anunciar tan inútiles productos, me cae que ya no les creo nada.

Pero que conste que fue sólo después de los informerciales.

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Posted in: Malaondés