La Puta Colmena

Posted on junio 10, 2008

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Yo también fui al festival la colmena y también tengo quejas al respecto, igual el 80% de la gente no-fashion que fue a ver a Sigur Rós. Los si-fashion se diviertieron todos, yo los vi, runwayeando por ahí bien pasoneados viéndose bonitos y destilando envidiable estilo… Pero yo no… yo me visto culero y soy una especie de misántropo que sólo quería escuchar “Untitled 7” en vivo, no reventar y socializar.

Afortunadamente, como soy hombre precabido y un poeta (en) bruto, decidí que lo mejor era recorrer todo ese bonito camino de regreso a la civilización con la última canción que tocaran funcionando como soundtrack de una añorada retirada/huida del puto valle sagrado de Tepoz-funckin-tlan. Así que mientras todo mundo se quedó mirando a Jónsi haciéndole a la mamada con su arco y su guitarra, y después se hizo bolas esperando desesperado por un cameon que los llevara de revire a la ciudad, yo ya estaba con mis compas y me hermana de regreso en Cuernavaca, lo mejor es que escuchamos la canción sin broncas, así que no nos perdimos de nada.

Una rápida búsqueda por google los enterará de lo que todo mundo está opinando al respecto, así que no quiero repetir mentadas de madre sobre la organización, el eterno encore, las quesadillas, etc., tampoco caeré en el facilismo de criticar el uso desmedido de plásticos y papeles durante un concierto supuestamente vegetariano (y con vegetariano abarco toda la ideología jipy). Más bien pongo cuatro quejas que no he visto en otros lados:

a) El festival la Colmena probablemente haya sido el culpable de la falta de luz en los 20 pueblos aledaños al valle sagrado de Tepoz-funckin-tlan. Eso está culero tomando en cuenta que todos ahí teníamos conciencia social.

b) Como bien dice Stevie, ir al concierto en Tepoz… fue igual que ir a “La Playa” en esa película de Danny Boyle en donde todo es taaaaan alternativo que Leonardo Di Caprio prefiere volverse loco a soportar a la demás banda. Escuchar a Sigur Rós es lo mismo que tener otro accesorio de American Apparel.

c) El rumor ese que corre por áhi de que la desaparición de Orri se debió a una sobredosis de cocaína me parece lo más triste de todo. Y no por rollos moralinos anti-drogas, durante toda mi vida adolescente y adulta he sido parte de la banda yonki densa, estoy acostumbrado. Pero en mi cabeza tenía la ilusión, en una fantasía y por supuesto, mi propio daño mental, de que los Sigur Rós eran seres etéreos bajados de las nubes o salidos de algún cuento nórdico de hadas, tal y como el resto de los islandeces.

Que haya abandonado su batería por una dolencia, volvió a Orri un ser terrenal común y corriente, exáctamente lo contrario a lo que suelen ser los ídolos musicales.

Que haya sido por un pasón destruye totalmente mi fantasía infantil.

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