Blog Override

Posted on febrero 22, 2008

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A partir de ahora no habrá temática ochentero-oscura-sincompyrightera. Para probarlo un comentario sobre el mejor stand-up comedian decimonónico: Ferdinand Lasalle.

1. Panorama General del Siglo XIX.

Este:

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2. Ferdinand Lassalle

Socialista, amigo de Marx, preso político después de las revoluciones de 1848 y comediante de medio tiempo. Este:

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En 1862 presenta frente a una “agrupación ciudadana” la conferencia con el título ¿Qué es una constitución? Un lamento explicativo/sarcástico/reflexivo sobre la incapacidad del pueblo alemán de brindarse a sí mismo una constitución que les garantice la eliminación real de las formas de poder típicas del antiguo régimen, de la que a continuación reproduzco unos pedazos:

(Sobre una constitución “hoja de papel”, concepto despectivo para las constituciones de chocolate)

Ya pueden ustedes plantar en su huerto un manzano y colgarle un papel que diga: “Este árbol es una higuera”. ¿Bastará con que ustedes lo digan y lo proclamen para que se vuelva higuera y deje de ser manzano? No. Y aunque congreguen ustedes a toda su servidumbre, a todos los vecinos de la comarca, en varias leguas a la redonda y les hagan jurar a todos solemnemente que aquello es una higuera, el árbol seguirá siendo lo que es, y a la cosecha próxima lo dirán bien alto sus frutos, que no serán higos, sino manzanas.

Tengo la impresión de que hay un capítulo de Seinfeld en donde se discute en torno a esto, en un tono parecido. O sea sobre la posibilidad de la higuera, no la Constitución.

(Sobre los cobardines que defendieron la endeble constitución aprobada por la Asamblea Nacional, muy condescendiente con el buen rey Wilhelm)

[…] hay en nuestra ciudad un partido […] al que le gusta llamarse […] el de los leales a la Constitución y cuyo grito de guerra es: ¡Dejadnos nuestra Constitución! ¡Por lo que más querais! ¡La constitución! ¡Nuestra constitución!… ¡Socorro!… ¡Auxilio! ¡Fuego! ¡Fuego!

Por otro lado, la primera mitad de una reconstrucción hermenéutica de una canción de Leonardo Fabio que me gusta bastante, primero la canción:

 

Mi tristeza es mía (No es, como podría pensarse a primera vista, una redundancia, se trata más bien de la aceptación responsabilidades por parte Leonardo Favio. Él sabe que el origen de su tristeza es, en realidad, una decisión tomada por su respetable persona y no, como solemos pensar, alguna mala pasada provocada por otro sujeto, usualmente una mujer. Al afirmar la propiedad del sentimiento empieza su canción demostrando una fortaleza admirable para un hombre que, como veremos más adelante, se encuentra realmente destruido) y nada más (La segunda parte de la primera oración revela la magnitud de la tristeza que siente nuestro cantautor; es realmente lo único que tiene. En el universo de Leonardo Favio no hay otra cosa más que tristeza, lo que ha generado la renuncia, por su propia mano, de cualquier otra cosa que jamás haya detentado, inmaterial o no, sentimental o tangible. Esto puede entenderse de dos maneras: o es tan desgarrador el sentimiento que lo agobia, que no ha sido capaz de hacerse llegar, mediante el esfuerzo común del trabajo de ninguna posesión material, lo cual sería un indicador de la presencia de una depresión de grado incapacitante, o nos encontramos frente a un estoico de la vieja escuela interesado únicamente en hacer frente al reto que Dios ha puesto frente a sus ojos y darle solución, mediante la eliminación de cualquier otro distractor que le impida solucionar el problema que le acongoja)
mi tristeza es mía (la reiteración de la propiedad del sentimiento hace evidente la enorme capacidad del autor de entender el contexto en el que se encuentra,no se trata de una necedad, sino de convencer al escucha de que domina perfectamente la gravedad de la situación) y sola está (“sola está”, no es un sinónimo de “nada más”, en este caso no se trata de una reiteración como con la partícula anterior, con estas poquísimas palabras Leonardo Favio está delatando la inexistencia de cualquier otro sentimiento en su interior. Si en el enunciado anterior el autor hablaba de una falta de propiedades, únicamente apreciables en el mundo exterior, el significado de esta nueva frase hace referencia directa a su mundo interior. A un lado de la tristeza, no hay otra cosa en el corazón de Leonardo Favio, incapaz de sentir, felicidad o, como veremos más adelante, amor) no quiero consuelo, no, no (ésta probablemente sea la frase más valiente de toda la canción, va delimitando negativamente cuáles son las intenciones de Leonardo. En primera podemos descartar un grito de ayuda, pero de un tipo especial, pues el consuelo es una actividad pasiva. Aquél que consuela se limita al soporte emocional, no a brindar soluciones o proponer vías de escape a la situación. El que consuela hace frente al problema junto con el principal involucrado en el mismo momento de la tormenta o a poco tiempo de que haya sucedido. Por lo tanto podemos hacer otra deducción: el problema de nuestro autor viene de tiempo atrás, lo suficiente como para que el consuelo haya dejado de ser útil) no voy a llorar (esta frase confirma la deducción anterior, si la tristeza de Leonardo es tan enorme, pero ha pasado el reflejo del llanto, entonces estamos hablando del peor tipo de problema que existe: el que permanece. Descarto las posibles interpretaciones machistas, limitándome a sugerir lo bien puestos que lleva nuestro autor los pantalones como para hacer tal declaración de fortaleza en una situación tan insoportable como la que vive) mi tristeza es mia y nada más. (esta tercera reiteración habla sobre la egocentricidad de Leonardo. La canción es tan poderosa, que a pocas frases de comenzar empezamos inmediatamente a identificarnos y sentir pena por el autor. Es inevitable la generación de un sentimiento de solidaridad en el corazón de todo escucha. Pero sin conceder absolutamente nada Leonardo declara vehementemente: recuerden que se trata de mí, que es mí sentimiento. Combinadas con las frases anteriores en donde se afirma la capacidad de nuestro autor para resolver sus problemas sólo, estas últimas palabras dejan explicitada la posición de quien las emite: ustedes son simples escuchas que jamás podrán entender cabalmente de lo que hablo, esta tristeza está fuera de toda comprensión, salvo la mía) Ya no creo en nada (nos encontramos ante la primera de las varias consecuencias que ha generado el sentimiento en la mente de nuestro autor: una especie de nihilismo y decepción. Se trata de una afirmación general que combinada con las siguientes palabras indicarán lo romántico que puede llegar a ser Leonardo) ni en la flor (Las flores son generalmente entregadas por los amantes como símbolo de amor y compromiso. No creer en un objeto que tiene tal significado podría implicar el desengaño con respecto a una promesa, propia o ajena, lo cierto es que Leonardo Fabio no cree en las promesas románticas. Si se refiere a una promesa propia entonces podríamos añadir un grado más en la escala de incapacidad provocada por el sentimiento que le agobia; ahora es lo suficientemente fuerte como para que no pueda comprometerse a nada y menos algo que tenga que ver con el amor. Si se refiere a una promesa ajena, lo cual es dudoso debido a que son los hombres los que suelen regalar las flores, entonces podríamos interpretar que la desesperación de nuestro autor proviene del desamor, y más concretamente de el quiebre de una promesa. Por otro lado, al particularizar su incredulidad (ya no creo NI en la flor) está indicando su preferencia en el amor como una solución poderosa. Cuando uno indica que ya no cree NI en X cosa, se está haciendo una operación lingüísitca que consiste en asignarle una gran importancia a X, como si fuera el último recuros, antídoto, etc., el más poderoso, pero al fín, inútil también) quiero hundirme solo en la ciudad (La ciudad es usada generalmente como representación de desorden, agresividad, peligro etc., el sentimiento de Leonardo es tan devastador que el único deseo del que nos habla es internarse en la selva humana, donde cualquiera es enemigo de sus semejantes. Incluso, añadiendo que va a hundirse “solo”, el autor deja clara la imposibilidad de generar alianzas con los otros individuos que deambulen por el territorio de guerra; Leonardo se declara inmediatamente enfrentado a todo aquél que intente meterse en su camino. Aunque esto podría llevarnos a pensar que el autor ha abandonado su valiente pretensión de hacer frente al sentimiento de manera estoica, no hemos desatender la palabra que inicia la frase, indicador de una simple posibilidad. El hecho de que Leonardo “quiera” hundirse en la ciudad no necesariamente indica el camino que seguirá, más bien delata a fondo, no sólo su asombrosa humanidad al admitir cuál es la opción común ante los contratiempos, sino al también deponerla como insulsa caracterizándola de un simple querer) su anden es mejor, (esta primera partícula de la oración nos ayuda a ir configurando la personalidad de nuestro autor. Mas allá de la descripción de su tristeza, Leonardo comienza a dar pistas de su propia persona, de sus gustos y preferencias. Lo primero que encontramos es un juicio de valor sobre la vida citadina lo cual implica una clara inclinación por lo bohemio, el ajetreo y lo sórdido. Dependiendo de a la ciudad a la que se refiera nuestro autor unas características serían más importantes que otras, pero teniendo tan sólo, “ciudad” en abstracto, hemos de trabajar con las características generales de tal escenario. Sin embargo, tomando en cuenta el tono poético-romántico de la canción, podemos, sin lugar a dudas, situar París como la ciudad perfecta para el desenvolvimiento de nuestra historia.) vivo en soledad (La soledad es un estado que es imposible de alcanzar si el entorno interfiere constantemente con su placentera monotonía, por lo tanto, al afirmar que se encuentra atomizado, inmediatamente después de haber declarado su preferencia por lo citadino, podemos confirmar la elección de París como la ciudad ideal de Leonardo Fabio. Es difícil encontrar otra ciudad en el mundo en donde, a pesar de la sobre población, el ruido, crímen, etc, uno pueda declararse en soledad. Para esto es necesario una terreno suficientemente urbano, pero no llegar a los excesos de NY, Río, México, etc. Por otro lado, esta segunda partícula de la oración está genialmente incorporada como un antídoto a la masificación que implica la vida en la ciudad, nuestro cantautor, el bohemio por excelencia, confirma su sabiduría alabando a la ciudad en lo que es meritoria, pero rechazando sus consecuencias adversas) mi tristeza es mía y nada más (Combinada con la oración anterior, esta cuarta reiteración de la propiedad del sentimiento nos ayuda a confirmar el grado incapacitante de la tristeza de Leonardo. Es debido a su terrible tristeza que el autor vive en soledad. Por otro lado podría indicarnos que la elección de la vida citadina se debe, de la misma manera, a su indómito sentimiento; la ciudad es sólo para aquellos que tienen algún pesar en su corazón) Ya no creo en nada, oh no creo en nadie más, (Comienza a hacerse evidente que nuestro autor ha perdido totalmente la fé, sin embargo esta nueva declaración de incredulidad, tiene un peso distinto a la anterior, pues podría interpretarse incluso como una afirmación de agnosticismo, al ser una frase tan general deja abierta las puertas a que cualquier sujeto, supraordenado o no, sea incluido)

Falta este otropedaso:

mi dolor es tiempo
que el viento se llevara.

Que nadie me hable del amor
para mi la luna es un lugar
el cielo una ilusión
que parece ser azul
solo mi tristeza es realidad.
No quiero consuelo, no, no,
no voy a llorar
mi tristeza es mía y nada más.

Ya no creo en nada….

 

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